Retrato del vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de R. Ponce, 1931, 190 x 120 cms. Obra claramente basada en una fotografía y realizada poco después de su fallecimiento, busca resaltar la enérgica personalidad de uno de los más destacados jefes navales chilenos del siglo XX. Escuela Naval, Casino de Oficiales.
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005 (detalle). Ingresó a la Armada durante la Guerra del Pacífico y también participó en la Guerra Civil de 1891
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005. Detalle del uniforme. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005. Detalle del uniforme y la bocamanga con los galones del grado de Contralmirante. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005. Detalle del uniforme. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005. Detalle de la firma. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Vicealmirante Luis Gómez Carreño (1865-1930), óleo sobre tela de Germán von Appen, hacia 2005. Este jefe naval ingresó a la Armada en calidad de aspirante en 1880, tomando parte en fases tardías de la Guerra del Pacífico, tras lo cual entró a la Escuela Naval en 1881. Durante la Guerra Civil de 1891 tuvo un destacado papel al mando de una batería de desembarco que tomó parte en las batallas de Concón y Placilla. En 1903, siendo ya Capitán de Fragata, asumió el mando de la Corbeta General Baquedano, que realizó un extenso viaje de instrucción que circunnavegó el globo. Con ocasión del Terremoto de 1906 tuvo una de sus actuaciones más memorables, al asumir como Jefe de Plaza de Valparaíso, tomando enérgicas medidas para evitar saqueos y otros desmanes. En años posteriores le fueron encomendadas importantes comisiones para traer a Chile nuevas unidades adquiridas para la Armada. Primero en 1917, siendo ya Contralmirante, cuando que fue nombrado Comandante de la División de Sumergibles, lo que implicó partir a los Estados Unidos con el crucero Chacabuco y el transporte Angamos para ir a buscar las seis unidades clase H. Tras una larga y notable travesía dicha División arribó a Chile sin mayores contratiempos, en julio de 1918. En 1920 recibió la misión de traer el acorazado Almirante Latorre y tres cazatorpederos desde Inglaterra, división que arribó a Chile en febrero del año siguiente. En años posteriores ocupó los cargos de Comandante en Jefe de la Escuadra, Jefe de Estado Mayor de la Armada, Director de la Escuela Naval y ministro de Guerra y Marina. Se acogió a retiro en 1924, y es recordado como uno de los jefes navales más destacados de la primera mitad del siglo XX, en especial por su personalidad enérgica y decidida. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del vicealmirante Luis Castillo, óleo sobre tela de Ramón Ponce Arias, 1943, 70 x 82 cms. Detalle de la gorra. Nótese la insignia con el ancla dorada sobre fondo rojo. Salón Latorre, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del vicealmirante Luis Castillo, óleo sobre tela de Ramón Ponce Arias, 1943, 70 x 82 cms. Detalle de la firma. Salón Latorre, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del vicealmirante Luis Castillo, óleo sobre tela de Ramón Ponce Arias, 1943, 70 x 82 cms. El vicealmirante Luis Anacleto Castillo Goñi (1844-1928) formó parte del llamado Curso de los Héroes de la Escuela Naval, tomó parte en las guerras contra España y del Pacífico y ocupó cargos como el de director de la Escuela Naval y Director General de la Armada, entre 1893 y 1897. Salón Latorre, Club Naval, Valparaíso.