Submarino clase O en los astilleros Vickers Armstrong, Barrow-in-Furness, Inglaterra, poco antes de su entrega a la Armada de Chile, 1929. Esta clase estaba integrada por tres unidades, Thomson, Simpson y O´Brien, los que se incorporaron a la Armada en marzo de 1930, sirviendo activamente hasta su baja, entre 1957 y 1958. Fuente: Álbum Submarinos Simpson y O’Brien.
Submarino clase H rodeado de embarcaciones menores, Valparaíso, hacia 1925. Esta clase estaba constituida por seis gemelos entrados en servicio en 1918, e identificados por la inicial H más un numeral, del H-1 al H-6. Desplazaban 356 toneladas en superficie y 434 sumergidos, podían alcanzar una velocidad de 13 nudos en superficie y 10 nudos sumergidos, estaban armados con cuatro tubos lanzatorpedos de 18 pulgadas (457mm) y su tripulación era de 22 hombres. En 1929 les fueron asignados nombres de heroínas araucanas: Guacolda (H-1), Tegualda (H-2), Rucumilla (H-3), Quidora (H-4), Fresia (H-5) y Guale (H-6). Reproducción de una fotografía. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Submarino clase H navegando en cercanías de la costa, hacia 1940. Dichos sumergibles formaban una clase de seis unidades que habían entrado en servicio en 1918 y que fueron dados de baja gradualmente, entre 1945 y 1953. Reproducción de una fotografía en placa de vidrio. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Submarino clase H entrando al Dique N° 1 de Talcahuano, hacia 1935. En segundo plano el acorazado Capitán Prat. Los sumergibles de dicha clase, constituida por seis unidades, habían entrado en servicio en 1918, Reproducción de una fotografía en placa de vidrio. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Submarino clase H rodeado de embarcaciones menores, Valparaíso, hacia 1925. Esta clase estaba constituida por seis gemelos entrados en servicio en 1918, e identificados por la inicial H más un numeral, del H-1 al H-6. Desplazaban 356 toneladas en superficie y 434 sumergidos, podían alcanzar una velocidad de 13 nudos en superficie y 10 nudos sumergidos, estaban armados con cuatro tubos lanzatorpedos de 18 pulgadas (457mm) y su tripulación era de 22 hombres. En 1929 les fueron asignados nombres de heroínas araucanas: Guacolda (H-1), Tegualda (H-2), Rucumilla (H-3), Quidora (H-4), Fresia (H-5) y Guale (H-6). Reproducción de una fotografía en placa de vidrio. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor, captada desde un crucero. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.