Hidroavión Short 184 al mando del Piloto Agustín Alcayaga sobrevuela el buque Escuela Corbeta General Baquedano, hacia 1922. Seis de estas aeronaves fueron entregadas por el Reino Unido a Chile, siendo asignadas a la Aviación Naval en 1919, y prestaron servicio hasta 1925. Fuente: Álbum Aviación Naval 1921-1922.
Hidroavión Fairey III N° 3 que por un breve tiempo fue parte de la dotación del buque madre de submarinos Araucano en maniobra de izado con una pluma, hacia 1938. Estos hidroaviones de fabricación británica también equiparon al acorazado Almirante Latorre, que tuvo una catapulta operativa engtre 1932 y 1935. En segundo plano, el escampavía Yelcho y un destructor clase Serrano.
Hidroavión Fairey III N° 23, es reflotado después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927.
Fotografía original de la época, 1929.
Hidroavión Fairey III N° 23, es reflotado después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927.
Fotografía original de la época, 1929.
Hidroavión Fairey III N° 23 en tierra, recuperado después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido, y el avión debió ser reflotado. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927. En segundo plano, personal de la base.
Fotografía original de la época, 1929.
Hidroavión Fairey III N° 23 después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927. En segundo plano, hacia la derecha, el Hangar de la Base Aeronaval.
Fotografía original de la época, 1929.
Hidroavión Fairey III N° 23 comienza a ser reflotado después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927.
Fotografía original de la época, 1929.
Hidroavión Fairey III montado en la catapulta del acorazado Almirante Latorre, hacia 1935. Dicha catapulta estuvo operativa entre 1932 y 1935, y fue desmontada en 1941. Fuente: Colección Guardiamarina Juan De la Maza.
Hidroavión Fairey III montado en la catapulta del acorazado Almirante Latorre, hacia 1935. Dicha catapulta estuvo operativa entre 1932 y 1935, y fue desmontada en 1941. Fuente: Colección Guardiamarina Juan De la Maza.
Hidroavión Fairey III de la Aviación Naval junto un buque o pontón mercante, hacia 1928. Cuatro de estos aparatos de factura británica habían sido adquiridos en 1927. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.