Inauguración de la Base Naval Arturo Prat. La fotografía corresponde a la Ceremonia de izamiento del Pabellón Nacional e inauguración del observatorio meteorológico y radioestación naval con honores militares y con la asistencia de casi la totalidad de los oficiales y tripulantes. En segundo plano la recién construida Base Antártica. Fuente: Anuario Hidrográfico de la Marina de Chile Tomo 39.
Inauguración de la Base Naval Arturo Prat. La fotografía corresponde a la Ceremonia de izamiento del Pabellón Nacional e inauguración del observatorio meteorológico y radioestación naval con honores militares y con la asistencia de casi la totalidad de los oficiales y tripulantes. El Comodoro Federico Guesalaga Toro en una patriótica alocución explica el alcance y significación de ella. Fuente: Anuario Hidrográfico de la Marina de Chile Tomo 39.
Izamiento del pabellón nacional a bordo del submarino O’Brien durante la ceremonia de entrega a la Armada de Chile en los astilleros Vickers Armstrong, Barrow-in-Furness, Inglaterra, 16 de junio de 1929. Ceremonia presididad por el jefe de la Comisión Naval chilena en Londres, Contralmirante Luis Escobar Molina. Su primer comandante fue el Capitán de Fragata Guillermo Arroyo. Dicha unidad integraba la clase O junto a sus gemelos el Thomson y el Simpson, los que se incorporaron a la Armada en marzo de 1930, sirviendo activamente hasta su baja, entre 1957 y 1958. Fuente: Álbum Submarinos Simpson y O’Brien.
Izamiento del pabellón nacional a bordo del buque madre de submarinos Araucano al momento de su entrega a la Armada de Chile, Inglaterra, abril de 1930. Esta unidad, construida en los astilleros de Barrow-in-Furness, fue encargada junto con los tres submarinos clase O, siendo el primer buque diseñado especialmente para dicho propósito con que contó la Armada de Chile. Arribó a Valparaíso el 24 de junio de dicho año junto a la flotilla conformada por los mencionados sumergibles, sirvió hasta 1959 y fue enajenado en 1962. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Izamiento del pabellón nacional a bordo del buque madre de submarinos Araucano al momento de su entrega a la Armada de Chile, Inglaterra, abril de 1930. Esta unidad, construida en los astilleros de Barrow-in-Furness, fue encargada junto con los tres submarinos clase O, siendo el primer buque diseñado especialmente para dicho propósito con que contó la Armada de Chile. Arribó a Valparaíso el 24 de junio de dicho año junto a la flotilla conformada por los mencionados sumergibles, sirvió hasta 1959 y fue enajenado en 1962. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Izamiento del pabellón nacional a bordo del buque madre de submarinos Araucano al momento de su entrega a la Armada de Chile, Inglaterra, abril de 1930. Esta unidad, construida en los astilleros de Barrow-in-Furness, fue encargada junto con los tres submarinos clase O, siendo el primer buque diseñado especialmente para dicho propósito con que contó la Armada de Chile. Arribó a Valparaíso el 24 de junio de dicho año junto a la flotilla conformada por los mencionados sumergibles, sirvió hasta 1959 y fue enajenado en 1962. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
A bordo del acorazado Almirante Latorre el día de las Glorias Navales, Coquimbo, 21 de mayo de 1953. Izamiento del pabellón nacional. Fuente: Historial acorazado Almirante Latorre.
Ceremonia de izamiento del pabellón nacional a bordo del acorazado Almirante Latorre en Coquimbo en un aniversario de las Glorias Navales, 21de mayo de 1953. Fuente: Historial acorazado Almirante Latorre.
Izamiento del pabellón chileno a bordo del submarino Simpson, clase O, en los astilleros de Barrow-in-Furness, Inglaterra, 14 de septiembre de 1929. Estos sumergibles eran tres, siendo los otros dos el Thomson, y el O’Brien, entraron en servicio en 1929 y permanecieron activos hasta la década de 1950. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Izamiento de la bandera chilena en la fortaleza del Morro de Arica después de la toma de esta plaza, el 7 de junio de 1880. Esta conocida imagen es, evidentemente, posada, y tomada cuando la batalla ha cesado del todo, como lo evidencia la formación de tropa rindiendo honores y los oficiales observando con la cabeza descubierta, hacia la derecha. En todo caso, la fotografía fue captada poco después del combate, cuyas huellas aún son notorias en el cañón de grueso calibre reventado, y los cadáveres de soldados peruanos. Reproducción de una fotografía de la época. Fuente: Colección Renato Valenzuela Ugarte.