Destructor Orella en navegación, vista de babor, 1955. Nótese que una de sus piezas proeles de 4,7 pulgadas ha sido removida, para instalar en su lugar un dispositivo de cargas submarinas “Hedgehog” (“erizo”). En 1954 este destructor fue objeto de ésta y otras modificaciones, con el fin de transformarlo en antisubmarino. Nótese también su sistema de radar. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Vista de babor del crucero protegido Esmeralda (4°), entrado en servicio en 1897. Luce el esquema de pintura habitual en los años de cambio de siglo: casco negro y superestructuras ocres.
Tarjeta postal de editor no identificado, c. 1900. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter
Corbeta Chipana atracada al Molo de Abrigo de Valparaíso, de popa, al estilo vigente hasta los años ’60 del siglo XX inclusive, entre una abigarrada mezcla de naves civiles. Entreveradas con éstas se halla un destructor clase Serrano, distinguible por sus dos chimeneas.
Fotografía original de la época, década de 1950. Colección Martin Skalweit Herter
Destructor Riquelme en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España. Este buque formaba parte de una clase de seis gemelos, construidos en los astilleros Thornycroft, Southampton, Inglaterra, y entrados en servicio entre 1928 y 1929. La recalada en este puerto formó parte del itinerario de su primer viaje para incorporarse a la Escuadra.
Cubierta de un destructor clase Serrano fondeado en Valparaíso, vista parcial de su banda de estribor, hacia 1960. De las seis unidades que componían esta clase, entradas en servicio entre 1928 y 1929, el Aldea y el Videla fueron dados de baja y enajenados en 1960
Oficiales a bordo del acorazado Almirante Latorre, hacia 1928. Nótense las tenidas de verano de algunos de ellos. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Buques de la Escuadra fondeados en Valparaíso con empavesado eléctrico para iluminación nocturna, hacia 1930. Se distinguen claramente las siluetas de tres destructores clase Serrano y del crucero acorazado O’Higgins.
Escampavía Yelcho navegando en el Canal Moraleda, región de Aysén, hacia 1944, vista captada desde proa. Este buque, célebre por el rescate realizado al mando del piloto 2° Luis Pardo Villalón de la expedición antártica de Ernest Shackleton, siguió en servicio hasta 1958, y durante los años ’40 sirvió fundamentalmente en la zona de Puerto Montt y Chiloé. Fuente: Colección Álbum Familiar del Capitán de Fragata ® Miguel Marín.
Fotografía original de la época.
Contralmirante Juan José Latorre, hacia 1895. Ingresó a la Escuela Naval en 1858, en el llamado “Curso de los Héroes”, y su bautismo de fuego fue en la Guerra contra España de 1865-1866. Siendo capitán de fragata tuvo una destacada actuación durante la Campaña Naval de 1879, primero al mando de la cañonera Magallanes, en acciones como el Combate de Chipana del 12 de abril de dicho año, y el Segundo Combate de Iquique, la noche del 9 al 10 de julio. En septiembre del mismo año se le confió el mando del blindado Almirante Cochrane, con el cual enfrentó exitosamente al monitor o ariete blindado peruano Huáscar en la Batalla Naval de Angamos del 8 de octubre de 1879, logrando su captura. Tras esta decisiva victoria siguió sirviendo durante el resto de la guerra. En 1884 fue ascendido a contraalmirante. En los años posteriores desempeñó importantes cargos, como el de jefe de la Comisión Naval en Francia para estudiar la adquisición de nuevos buques