Retrato del Teniente 1° Ignacio Serrano Montaner (1846-1879), óleo de Ramón Campos, 1988. Este oficial formaba parte de la dotación de la corbeta Esmeralda para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879 y murió en el curso de la acción, al encabezar el segundo abordaje al blindado peruano Huáscar. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile del Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del Teniente 1° Francisco Sánchez Alvaradejo (1851-1907), óleo de Ramón Campos, hacia 1988. Este oficial integraba la dotación de la corbeta Esmeralda para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879, sobrevivió al encuentro, fue hecho prisionero y posteriormente canjeado. En el retrato luce uniforme de Capitán de Corbeta, grado al que fue ascendido después de su liberación. Prosiguió su carrera naval hasta alcanzar el grado de Contralmirante. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile del Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del Tambor Gaspar Cabrales (1864-1879), óleo de Manuel Espinoza, 1989. Cabrales pertenecía a la Guarnición de Artillería de Marina de la corbeta Esmeralda para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879, y si bien tenía el grado de tambor, fungía de corneta. Murió en el curso de la acción, con sólo 15 años, y fue relevado por el Cabo 2° Crispín Reyes, también de Artillería de Marina, que recogió su instrumento. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile, Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del subteniente Antonio Hurtado Rojas (1859-1914), óleo de Ramón Campos, hacia 1988. Este oficial era jefe de la guarnición de Artillería de Marina de la corbeta Esmeralda en el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879. Sobrevivió al mismo, fue hecho prisionero y posteriormente canjeado. En su carrera posterior llegó a Teniente Coronel de Ejército. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile del Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del Sargento 2° Juan de Dios Aldea Fonseca (1853-1879), óleo de Ramón Campos, hacia 1988. El Sargento Aldea formaba parte de la Guarnición de Artillería de Marina de la corbeta Esmeralda para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879. Acompañó al Comandante Arturo Prat en su abordaje al blindado peruano Huáscar, en el que fue gravemente herido, y falleció en Iquique el 24 de mayo. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile del Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del Piloto 1° Luis Pardo Villalón (1882-1935), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005. Detalle de la firma. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Piloto 1° Luis Pardo Villalón (1882-1935), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005 (detalle). A este oficial se le recuerda especialmente por el rescate de la Expedición Imperial Transantártica británica, encabezada por el explorador Ernest Shackleton, al mando de la escampavía Yelcho, en 1916. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Piloto 1° Luis Pardo Villalón (1882-1935), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005. En 1900 ingresó a la Escuela de Pilotines, plantel encargado de la formación de oficiales mercantes, y en 1906 entró al servicio de la Armada, siendo destinado a diversas escampavías que prestaban servicio en la zona de Magallanes. En agosto de 1916, con el grado de Piloto 2°, fue nombrado comandante de la Escampavía Yelcho, asignándosele la comisión de rescatar a los integrantes de la llamada Expedición Imperial Transantártica británica, al mando del explorador Ernest Shackleton, cuyo buque, el Endurance, se había perdido en los hielos Antárticos. Intentos previos habían fracasado, y el Piloto Pardo tenía ante sí una misión a ejecutar en condiciones climáticas de extrema dificultad y con un buque totalmente inapropiado. Pese a ello, zarpó al mando del Yelcho el 25 de agosto, y pudo rescatar a los expedicionarios el día 30 en isla Elefante, sin que se perdiera ninguna vida. Tras una difícil travesía de regreso, recaló en Punta Arenas el 3 de septiembre. Además de los múltiples reconocimientos recibidos por haber realizado una hazaña de nivel mundial en la historia de la navegación, Pardo fue ascendido a Piloto 1°. Se acogió a retiro en 1919, y posteriormente fue nombrado Cónsul de Chile en Liverpool. Como rasgo de su carácter modesto destaca el gesto de haber rechazado una recompensa monetaria ofrecida por Gran Bretaña. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.