Noticia en primera plana, que cubre los funerales de Don Lautaro Rosas. Narra la noticia, la sentida exteriorización a la que dio lugar el traslado de los restos del ex alcalde de Valparaíso, desde el Hospital Alemán del Cerro Alegre, a la capilla ardiente que se le erigió en el Club Naval. Continúa la noticia, con detalles de la misa, el cortejo, la capilla ardiente en el Club Naval y la llegada del féretro.
Carta en inglés, en que se notifica a Don Lautaro Rosas que ha sido elegido como Miembro de la sociedad “The National Geographic Society”. Se aprecia al final de la carta, el signado respectivo por parte de la Sociedad, y la firma de secretario de ésta misma
Recibo de la Asociación de Productores de Salitre de Chile, en que se consigna mediante la firma de Lautaro Rosas, que éste último ha recibido el honorario correspondiente a su participación en las sesiones del Directorio, y comisiones de esta asociación. Una vez que Lautaro Rosas dejó su cargo en 1920, debido a sus capacidades en materia de economía, se dedicó a una serie de actividades comerciales, logrando una destacada posición entre los círculos financieros de Valparaíso. En torno a la actividad del salitre, se desenvolvió como Director de la Compañía Salitrera Lautaro Nitrate, y como delegado del Gobierno ante la Asociación de Productores de Salitre Chile
Auxilio a los sobrevivientes del "Blanco Encalada". Proyecto de Ley presentado al Congreso Nacional el 10 de diciembre de 1891. Ley promulgada el 14 de diciembre de 1891.
Carta en que la 3°a Compañía de Bomberos “Cousiño y Agustín Edwards” Valparaíso, comunican a Don Lautaro Rosas que ha sido designado como Miembro Honorario de dicha compañía. Se expresa en esta carta, que la compañía en cuestión, decidió sumarse a las generales muestras de agradecimiento de la ciudad, en ocasión de su retiro como Alcalde. Se resalta además el hecho de que pocas veces se entrega esta distinción a personas que no forman parte de estas filas, pero de manera unánime los voluntarios deseaban darle este reconocimiento por actuar como “buen servidor de los intereses de la ciudad, a la vez que entusiasta admirador y seguro apoyo del cuerpo de bomberos”.