Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor, captada desde un crucero. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H en maniobras de Escuadra, probablemente en la zona de Puerto Aldea-Coquimbo, hacia 1922. Vista de su banda de babor. Seis de estos sumergibles habían entrado en servicio en 1918, siendo su diseño de origen británico pero su construcción estadounidense, salvo uno de ellos. Recibieron las denominaciones de H-1 a H.6. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Submarino clase H rodeado de embarcaciones menores, Valparaíso, hacia 1925. Esta clase estaba constituida por seis gemelos entrados en servicio en 1918, e identificados por la inicial H más un numeral, del H-1 al H-6. Desplazaban 356 toneladas en superficie y 434 sumergidos, podían alcanzar una velocidad de 13 nudos en superficie y 10 nudos sumergidos, estaban armados con cuatro tubos lanzatorpedos de 18 pulgadas (457mm) y su tripulación era de 22 hombres. En 1929 les fueron asignados nombres de heroínas araucanas: Guacolda (H-1), Tegualda (H-2), Rucumilla (H-3), Quidora (H-4), Fresia (H-5) y Guale (H-6). Reproducción de una fotografía. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Submarino clase O en los astilleros Vickers Armstrong, Barrow-in-Furness, Inglaterra, poco antes de su entrega a la Armada de Chile, 1929. Esta clase estaba integrada por tres unidades, Thomson, Simpson y O´Brien, los que se incorporaron a la Armada en marzo de 1930, sirviendo activamente hasta su baja, entre 1957 y 1958. Fuente: Álbum Submarinos Simpson y O’Brien.
Submarino clase O en los astilleros Vickers Armstrong, Barrow-in-Furness, Inglaterra, poco antes de su entrega a la Armada de Chile, 1929. Esta clase estaba integrada por tres unidades, Thomson, Simpson y O´Brien, los que se incorporaron a la Armada en marzo de 1930, sirviendo activamente hasta su baja, entre 1957 y 1958. Fuente: Álbum Submarinos Simpson y O’Brien.
Submarino clase O en los astilleros Vickers Armstrong, Barrow-in-Furness, Inglaterra, poco antes de su entrega a la Armada de Chile, 1929. Esta clase estaba integrada por tres unidades, Thomson, Simpson y O´Brien, los que se incorporaron a la Armada en marzo de 1930, sirviendo activamente hasta su baja, entre 1957 y 1958. Fuente: Álbum Submarinos Simpson y O’Brien.
Submarino clase Oberon, el O’Brien (3°) o el Hyatt (3°), entrando en dique seco, Talcahuano, década de 1980. Estas unidades fueron construidas en el astillero Scott's Shipbuilding & Engineering Co. Ltd. Greenock, Escocia, el O’Brien entró en servicio en 1976 y el Hyatt en 1977. Este último sirvió hasta 2000 y el O’Brien fue dado de baja en 2001, para luego ser trasladado a Valdivia para ser convertido en museo flotante. Fotografía original de la época. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter.
Submarino H-1 aflorando durante un ejercicio, hacia 1928. Era el cabeza de clase H de seis unidades, de diseño británico pero construidas en los Estados Unidos cinco de ellas, y entradas en servicio en 1918. En 1929 se le dio el nombre de Guacolda. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.