El sumergible O’Brien, clase O, empavesado, durante una revista, hacia 1930. En segundo plano, el cazatorpedero Uribe.
Fotografía original de la época. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter
Entrega del submarino Simpson, clase O, a Chile en los astilleros de Barrow-in-Furness, Inglaterra, 14 de septiembre de 1929. Estos sumergibles eran tres, el Thomson, el Simpson y el O’Brien, se incorporaron a la Armada en 1930 y permanecieron activos hasta la década de 1950. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
En Valparaíso el submarino Siimpson, atracado al costado del crucero Prat y semi sumergido, efectúa ejercicio de escape a profundidad. Fuente: Historial del crucero Prat.
Vista de una esclusa del Canal de Panamá captada desde el crucero Chacabuco, durante el viaje del convoy que conducía a los seis submarinos clase H rumbo a Chile, en 1918.
Fotografía original de la época. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter
Escuadrilla de submarinos clase H con su tripulación formada en cubierta durante una revista, hacia 1925. En la imagen aparecen los H-1, H-2 y H-4 Las unidades de esta clase totalizaban seis, de diseño británico pero construidos en astilleros estadounidenses, salvo uno de ellos, y habían entrado en servicio en 1918. En 1929 fueron rebautizados con nombres de heroínas araucanas, correspondiéndoles a los sumergibles mencionados los de Guacolda, Tegualda y Quidora, respectivamente. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Submarino Simpson al interior del dique flotante Mery de la planta de Asmar en Talcahuano. Grúa del dique extrae uno de los bancos de aire del submarino durante su período de reparaciones. Fuente: Historial del submarino Simpson.
Primera dotación del submarino Simpson permanece formada en el muelle y lista para embarcarse en su unidad después de haberse efectuado la transferencia del buque en la base de submarinos de Pearl Harbor.Fuente: Historial
Instalación de la vela en el submarino Simpson durante sus relaciones efectuadas en el astillero la base naval de Philadelphia. Con la vela que cubre las irregularidades de la torreta del submarino le permita desarrollar una mayor velocidad sumergido al mejorarse sus condiciones hidrodinámicas. Fuente: Historial del submarino Simpson.
Izamiento del pabellón chileno a bordo del submarino Simpson, clase O, en los astilleros de Barrow-in-Furness, Inglaterra, 14 de septiembre de 1929. Estos sumergibles eran tres, siendo los otros dos el Thomson, y el O’Brien, entraron en servicio en 1929 y permanecieron activos hasta la década de 1950. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.