Retrato del Ingeniero 1° Eduardo Hyatt Barnard (1831-1879), óleo sobre tela de Ramón Ponce Arias, 1915, 73 x 60 cms. Detalle del uniforme, levita y chaleco. Fuente: Salón Prat, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del Tambor Gaspar Cabrales (1864-1879), óleo de Manuel Espinoza, 1989. Cabrales pertenecía a la Guarnición de Artillería de Marina de la corbeta Esmeralda para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879, y si bien tenía el grado de tambor, fungía de corneta. Murió en el curso de la acción, con sólo 15 años, y fue relevado por el Cabo 2° Crispín Reyes, también de Artillería de Marina, que recogió su instrumento. Esta obra forma parte de la Cripta al Loor de Chile, Museo Marítimo Nacional, Valparaíso.
Retrato del Vicealmirante Luis Uribe Orrego (1847-1914), óleo sobre tela de William Walton, 1911, 77 x 64 cms. Detalle del uniforme. Nótense los laureles ornamentales y el motivo del ancla con una estrella del cuello. Fuente: Salón Prat, Club Naval, Valparaíso.
Zarpe de la Primera Escuadra Nacional, óleo sobre tela de Thomas Somerscales, 1910, 136 x 218 cms. (detalle). Esta tela ilustra la partida de la que en realidad se denominaba la Primera División de la Escuadra Nacional desde Valparaíso, al mando del Capitán de Navío, Comodoro Manuel Blanco Encalada, el 9 de octubre de 1818. En el detalle se aprecia a la corbeta Chacabuco, la banda de babor del navío San Martín, buque insignia y, en primer plano, las lanchas de los fleteros de Valparaíso que despiden a la fuerza naval que inicia su singladura. Hacia la derecha de la imagen se ve al bergantín Pueyrredón (ex Águila), que quedó en Valparaíso, fondeado y con sus velas recogidas. Fuente: Salón Independencia, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del Contralmirante Basilio Rojas Velásquez (1848-1923), óleo sobre tela de Alejandro Leverett, 1923, 144 x 115 cms. Detalle del uniforme y condecoraciones. Fuente: Salón del Directorio, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del Contralmirante Arturo Fernández Vial (1858-1931), óleo sobre tela de Daniel Torrealba Castro, 2005. Este jefe naval inició su carrera primero como cadete en la Escuela Militar, en 1872, para luego pasar a la Escuela Naval, en 1875. Al estallar la Guerra del Pacífico tenía el grado de guardiamarina, y formó parte de la dotación de la Corbeta Esmeralda, hallándose en el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879 bajo las órdenes del Comandante Arturo Prat. Tras este encuentro fue tomado prisionero por los peruanos y posteriormente beneficiado por un canje, volviendo a servir en la Armada en 1880, y tomando parte activa en la campaña, integrando la dotación de la corbeta Pilcomayo y posteriormente del monitor Huáscar. Entre sus comisiones de postguerra destaca la de supervisar la construcción de los cazatorpederos Lynch y Condell en Inglaterra. Al sobrevenir la Guerra Civil de 1891 tomó partido por la causa del Congreso y se incorporó a la Escuadra. En años posteriores, y conforme iba ascendiendo, recibió destinos de importancia creciente, como el encargo de un estudio para el Puerto Militar de Talcahuano, comisiones diplomáticas en Brasil y Uruguay, la Dirección del Territorio Marítimo y la Gobernación Marítima de Valparaíso. En 1916 se le concedió el retiro absoluto. En la vida civil también desempeñó un activo rol en los campos de la beneficencia, la creación de escuelas nocturnas para obreros, el combate al alcoholismo y el fomento del deporte, entre otras. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Contralmirante Arturo Wilson Navarrete (1851-1936), óleo sobre tela de Camilo Mori, s/f, 77 x 61 cms. Detalle del uniforme y condecoraciones. Fuente: Salón Prat, Club Naval, Valparaíso.
Blindado Cochrane en Rio de Janeiro, óleo sobre tela de Giovanni Battista Castagneto, 1889, 171 x 122 cms. Esta tela representa el intercambio de salvas de saludo entre el acorazado chileno Almirante Cochrane, de visita en Rio de Janeiro, y el acorazado brasileño Riachuelo (gemelo del Aquidaban, distinguibles ambos por sus dos chimeneas), el 11 de octubre de 1889. Ese día arribó el blindado chileno, cuya tripulación fue objeto de múltiples agasajos, siendo el momento culminante una suntuosa fiesta ofrecida en el recinto de la Isla Fiscal (Ilha Fiscal, a la izquierda de la imagen), el 9 de noviembre, encabezada por el propio emperador Pedro II. Este evento pasó a la historia brasileña como “El Último Baile del Imperio”, puesto que fue la última actividad oficial de la monarquía, que fue derrocada seis días más tarde por un golpe de Estado que impuso un régimen republicano. Obra obsequiada a Chile con motivo de dicha visita