Retrato del contador de 2ª clase Enrique Reynolds, óleo sobre tela de Pepe Vila, 1987, 88 x 102 cms. Detalle de las condecoraciones. Salón Condell, Club Naval de Valparaíso.
Retrato del contador de 2ª clase Enrique Reynolds, óleo sobre tela de Pepe Vila, 1987, 88 x 102 cms. Detalle que muestra parte del cinturón de parada, la empuñadura del sable y las bocamangas, cuyas franjas blancas entre los galones identifican su especialidad. Salón Condell, Club Naval de Valparaíso.
Retrato del Contralmirante Alberto Brito Rioseco (1885-1978), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005. Este jefe naval es conocido como el “Padre de las Telecomunicaciones Navales” por los grandes avances que impulsó en esta especialidad de la Armada. Ingresó a la Escuela Naval en 1902 y en 1908 se especializó y perfeccionó en la especialidad de Radiotelegrafía. En 1918 fue nombrado Inspector General de Radiotelegrafía, siendo el primero que tuvo la Armada, cargo que ocupó en diversas ocasiones, así como de Inspector de Radiotelegrafía de la Escuadra (1923). Entre sus realizaciones se incluyen dirigir la instalación de las grandes torres de la Radioestación Naval de Santiago (1927-1929) y supervisar la construcción de la Escuela de Comunicaciones de Las Salinas, Viña del Mar (1928-1930), mientras dirigía este plantel en su ubicación provisoria, en el Cuartel Silva Palma de Valparaíso. También trabajó en la instalación de equipos en nuevas unidades de la Escuadra, a fines de la década de los ’20, y la supervisión de la construcción de nuevas radioestaciones en la zona Austral e Isla de Pascua, en la década siguiente. Además, fue autor de diversos proyectos, reglamentos y planes generales de comunicaciones. Se acogió a retiro en 1940. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Contralmirante Alberto Brito Rioseco (1885-1978), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005. Detalle de la firma. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Contralmirante Alberto Brito Rioseco (1885-1978), óleo sobre tela de Mauricio Márquez, 2005 (detalle). Este jefe naval es conocido como el “Padre de las Telecomunicaciones Navales” por los grandes avances que impulsó en esta especialidad de la Armada. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Contralmirante Alberto Silva Palma (1852-1921), óleo sobre tela de Martínez, 1929, 95 x 81 cms. Este oficial ingresó a la Escuela Naval en 1866, en 1876 sirvió a bordo del acorazado Almirante Cochrane e integró por un breve tiempo las filas de la Royal Navy. Al sobrevenir la Guerra del Pacífico volvió a Chile, embarcó en la corbeta O’Higgins y tomó parte en la Batalla Naval de Angamos, el desembarco en Pisagua, la Expedición Lynch al norte del Perú y la Campaña de Lima. En la postguerra comandó la cañonera Magallanes y las corbetas O’Higgins y Abtao, realizando con esta última un viaje de instrucción con cursos de guardiamarinas y grumetes al Mediterrano, en 1890, cuyos recuerdos plasmó en un libro. Durante la Guerra Civil de 1891 se incorporó al bando congresista y comandó el crucero protegido Esmeralda
Retrato del Contralmirante Alberto Silva Palma (1852-1921), óleo sobre tela de Martínez, 1929, 95 x 81 cms. Detalle de la firma. Fuente: Sala Almirante Montt, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del Contralmirante Alberto Silva Palma (1852-1921), óleo sobre tela de Martínez, 1929, 95 x 81 cms. Detalle del uniforme y condecoraciones: por la Campaña al Perú y Bolivia y la Campaña de Lima. Fuente: Sala Almirante Montt, Club Naval, Valparaíso.
Retrato del Contralmirante Alejandro García Castelblanco (1881-1938), óleo sobre tela de Daniel Torrealba Castro, hacia 2005. Nació en Valdivia e ingresó en la Escuela Naval en 1894, cumpliendo tras su egreso diversos embarques y trasbordos, incluyendo el puesto de instructor de guardiamarinas del crucero Blanco Encalada, comisionado para buscar los restos del Presidente Pedro Montt, fallecido en Bremen, Alemania, en 1910. Eligió la especialidad de navegación. En 1925, con el grado de Capitán de Navío, fue nombrado Subsecretario de Marina y en 1930, ya con el grado de Contralmirante, fue Comandante en Jefe de la Escuadra. En mayo de 1931 pasó a desempeñar el puesto de Inspector General de la Armada y en febrero de 1932 obtuvo su retiro absoluto por razones de salud. Es uno de los jefes navales más destacados del primer tercio del siglo XX, y también es conocido por diversas obras sobre navegación e hidrografía, además de sus trabajos sobre historia naval, condensados en el libro Estudio Crítico de las Operaciones Navales de Chile, publicado en 1929. En 1933 fue designado miembro de la Academia Chilena de la Historia. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Retrato del Contralmirante Alejandro García Castelblanco (1881-1938), óleo sobre tela de Daniel Torrealba Castro, hacia 2005. Detalle de la firma. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.