Maqueta de astillero del crucero acorazado O’Higgins, conservada en el Museo Marítimo Nacional de Valparaíso. Detalle de la proa, espolón y pieza proel de artillería principal de 8 pulgadas
Detalle del vitral que representa al Capitán de Fragata Arturo Prat en la Sala Glorias Navales del Museo Marítimo Nacional. Fue realizado en 1986 por W. Bierl de la fábrica Mayerische Hokfrunstanstabt de Münich, Alemania, en base a un óleo de Arturo Kühl. Esta obra se encargó para ser montada cuando dicho museo, denominado en ese entonces Museo Naval y Marítimo, se trasladó desde el Castillo Wulff de Viña del Mar al Edificio Luis Uribe Orrego de Playa Ancha, Valparaíso, donde había funcionado la Escuela Naval hasta 1967. El nuevo Museo fue inaugurado el 23 de mayo de 1988, y en la actualidad sigue ocupando el mismo local, aunque con el cambio de nombre ya señalado.
Escudo Enrique Simpson Baeza, trofeo donde se inscribían los mejores artilleros de las piezas de 14 pulgadas de los ejercicios del acorazado Almirante Latorre, conservado en la sala homónima del Museo Naval y Marítimo, detalle ornamental que corona este objeto. La Sala Acorazado Almirante Latorre se realizó para recordar al buque de guerra más poderoso que tuvo la Armada de Chile en su historia, que fue a su vez el acorazado más poderoso de Latinoamérica. También es un reconocimiento a las dotaciones de Oficiales y Gente de Mar que sirvieron a bordo entre 1920 y 1958. En dicha sala se halla una gran maqueta de dicho acorazado, obra del modelista naval Alfredo Urrutia, además de fotografías y objetos relacionados con esta unidad de guerra, como este trofeo. La realización de este proyecto fue posible gracias a donantes privados y fue administrado por la Fundación Mar de Chile. Esta sala fue inaugurada en diciembre de 2015.
Maqueta del acorazado Almirante Latorre realizada por el modelista naval Alfredo Urrutia y conservada en la sala homónima del Museo Marítimo Nacional. Vista desde la popa. La Sala Acorazado Almirante Latorre se realizó para recordar al buque de guerra más poderoso que tuvo la Armada de Chile en su historia, que fue a su vez el acorazado más poderoso de Latinoamérica. También es un reconocimiento a las dotaciones de Oficiales y Gente de Mar que sirvieron a bordo entre 1920 y 1958. Además de este modelo, se instalaron fotografías y objetos relacionados con esta unidad de guerra. La realización de este proyecto fue posible gracias a donantes privados y fue administrado por la Fundación Mar de Chile. Esta sala fue inaugurada en diciembre de 2015.
Campana de la Escuela de Torpedos conservada en el Museo Marítimo Nacional, Valparaíso. Dicho plantel se creó en 1901, al separarse de la Escuela de Artillería, y funcionó en Talcahuano, primero en unidades a flote y, a partir de 1912 en tierra. Ésta es precisamente la fecha que tiene inscrita la campana. En 1928 pasó a denominarse Escuela de Torpedos y Electricidad y en 1957 se trasladó a Valparaíso, volviendo a fusionarse con la Escuela de Artillería. En 1972 el establecimiento cambió su nombre a Escuela de Armamentos.
Maqueta de astillero del crucero acorazado O’Higgins, conservada en el Museo Marítimo Nacional de Valparaíso. Detalle de la popa, timón, sistema propulsor y pieza popel de artillería principal de 8 pulgadas. Este buque fue construido en los astilleros Armstrong de Elswick, Newcastle-on-Tyne, Inglaterra, y se incorporó a la Escuadra en 1898, permaneciendo en servicio hasta 1934.
Maqueta de un destructor clase Serrano fabricado en los astilleros Thornycroft & Co. de Southampton, Inglaterra. Detalle de la popa, cañón popel de 4,7 pulgadas, timón y hélices. Este modelo tiene el rótulo: “Torpedo destroyers c. 1927 N°s 1073-8”, y corresponde a los destructores Serrano, Riquelme, Aldea, Orella, Hyatt y Videla, que entraron en servicio entre 1928 y 1929, y fueron dados de baja entre 1962y 1966. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Maqueta del acorazado Almirante Latorre realizada por el modelista naval Alfredo Urrutia y conservada en la sala homónima del Museo Marítimo Nacional. Vista desde su proa, pudiéndose apreciar sus torres proeles de artillería principal de 14 pulgadas, parte de su artillería secundaria de 6 pulgadas y su puente de mando. La Sala Acorazado Almirante Latorre se realizó para recordar al buque de guerra más poderoso que tuvo la Armada de Chile en su historia, que fue a su vez el acorazado más poderoso de Latinoamérica. También es un reconocimiento a las dotaciones de Oficiales y Gente de Mar que sirvieron a bordo entre 1920 y 1958. Además de este modelo, se instalaron fotografías y objetos relacionados con esta unidad de guerra. La realización de este proyecto fue posible gracias a donantes privados y fue administrado por la Fundación Mar de Chile. Esta sala fue inaugurada en diciembre de 2015.