Cazatorpedero Almirante Lynch (2°) en Valparaíso, década de 1920. Su construcción se enmarcó en el llamado Plan Centenario para renovar la flota, que incluía a seis grandes destructores o conductores de flotilla, encargados en Inglaterra
Cazatorpederos Almirant Lynch al ancla en Valparaíso, hacia 1891, época en que integraba la pequeña flotilla gubernamental, durante la Guerra Civil en curso dicho año. A su costado de estribor, una de las antiguas torpederas de botalón que databan de la época de la Guerra del Pacífico, y cuyo numeral N° 1 permite identificarla como la Fresia. Al fondo, la masa blanca de uno de los diques flotantes de madera que en ese entonces activos en Valparaíso.
Reproducción de una fotografía de época. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter.
Vista de estribor del cazatorpedero Almirante Lynch. Constituía clase con su gemelo, el Almirante Condell, y ambos llegaron al comienzo de la Guerra Civil desencadenada en 1891, a tiempo para ponerse a disposición de las reducidas fuerzas navales gubernamentales, de las que eran, de hecho, elementos principales.
Desplazaban 720 toneladas, su velocidad máxima teórica era de 21 nudos, estaban armados de cinco tubos lanzatorpedos Canet de 14 pulgadas (356mm), cuatro cañones Hotchkiss de 3” (76mm)) y dos ametralladoras Gatling.
Grabado de la revista The Illustrated London News, 1891. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter.
Parte de la quilla del cazatorpederos Almirante Simpson en reparaciones en dique seco. Vista popel de babor, donde se aprecia una de sus hélices propulsoras.
Fotografía original, datada en 1903. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter.
Cazatorpedero clase Almirante (había tres, el Williams, el Riveros y el Uribe), entrado en servicio en 1921, abarloado al transporte Angamos (2°). Este último prestó servicios entre 1891 y su trágico naufragio, el 6 de julio de 1928. Imagen captada en la década de 1920. Fuente: Colección Eduardo Igualt Otaegui.
Cazatorpederos Almirante Condell en navegación, hacia 1922, vista de su banda de babor. Nótese su inicial de identificación pintada en la proa. Éste era uno de los seis buques de su clase encargados por Chile a astilleros ingleses como parte del llamado Plan Centenario. Sólo este buque y su gemelo el Almirante Lynch alcanzaron a llegar en 1914, antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, mientras que tres de los cuatro restantes fueron readquiridos tras finalizar la misma. Desde las últimas décadas del siglo XIX, Puerto Aldea ha sido el tradicional puerto de invernada para la Escuadra. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Cazatorpederos Almirante Condell en navegación, hacia 1925. Era gemelo del AlmiranteLynch y prácticamente idéntico a otros cuatro cazatorpederos o conductores de flotilla clase Almirante adquiridos por Chile en el marco del Plan Centenario de 1910. Sólo el Lynch y el Condell alcanzaron a llegar al país antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, y tres de las unidades restantes, que pasaron a servir en la Marina británica (Royal Navy) fueron readquiridas al término de dicho conflicto. La cuarta de ellas fue hundida en la Batalla de Jutlandia. Fuente: Colección Comandante Luis Escobar Doxrud.
Cazatorpederos Almirante Condell, visto por su banda de babor en Valparaíso, en una fotografía publicada en la revista Sucesos de esta ciudad. Se lo define como crucero torpedero, clasificación que recibieron a fines del siglo XIX los buques de porte, tonelaje y rol similares, aunque ha prevalecido la denominación de cazatorpederos.
Junto con su gemelo, el Almirante Lynch, integró la pequeña flotilla gubernamental, durante la Guerra Civil de 1891, siguiendo ambos en servicio hasta 1919.
Fotografía publicada en revista Sucesos, Valparaíso, 1904. Fuente: Colección Martin Skalweit Herter.
Cazatorpederos Almirante Condell fondeado en Puerto Aldea, Tongoy, hacia 1922, vista de su amura de estribor. Nótese su inicial de identificación pintada en la proa. Éste era uno de los seis buques de su clase encargados por Chile a astilleros ingleses como parte del llamado Plan Centenario. Sólo este buque y su gemelo el Almirante Lynch alcanzaron a llegar en 1914, antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, mientras que tres de los cuatro restantes fueron readquiridos tras finalizar la misma. Desde las últimas décadas del siglo XIX, Puerto Aldea ha sido el tradicional puerto de invernada para la Escuadra. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.
Cazatorpederos Almirante Condell fondeado en Puerto Aldea, Tongoy, hacia 1922, vista de su banda de estribor. Éste era uno de los seis buques de su clase encargados por Chile a astilleros ingleses como parte del llamado Plan Centenario. Sólo este buque y su gemelo el Almirante Lynch alcanzaron a llegar en 1914, antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, mientras que tres de los cuatro restantes fueron readquiridos tras finalizar la misma. Desde las últimas décadas del siglo XIX, Puerto Aldea ha sido el tradicional puerto de invernada para la Escuadra. Fuente: Colección Contralmirante Roberto Benavente Mercado.