Cañón de borda, hacia 1800. Vista frontal. Nótense el ánima lisa y los muñones. Este tipo de piezas iban montadas en una horquilla giratoria en la borda de un buque, y eran utilizados especialmente para repeler abordajes. Fuente: Museo Marítimo Nacional.
Cañón Hotchkiss de 37mm utilizado en cruceros de fines del siglo XIX, conservado en el Patio del Ancla del Museo Marítimo Nacional, Valparaíso. Detalle del tubo.
Cañón de 3/50 pulgadas (76,2mm) de factura norteamericana, empleado en patrulleros y auxiliares. Detalle de la base del montaje. Fue utilizado en buques de dicho origen al servicio de la Armada de Chile, como los patrulleros Lautaro, Leucotón y Lientur (clase Maricopa), entrados en servicio en 1948, y los remolcadores Yelcho, Janequeo y Sargento Aldea (clase Apache), entrados en servicio entre 1960 y 1971. Esta pieza también formaba parte del armamento del buque de exploración antártica Piloto Pardo. Museo de Cañones, Las Salinas, Viña del Mar.
Tapón de boca (tapaboca) de un cañón de 6 pulgadas de la artillería secundaria del acorazado Almirante Latorre, conservado en la sala homónima del Museo Marítimo Nacional. La Sala Acorazado Almirante Latorre se realizó para recordar al buque de guerra más poderoso que tuvo la Armada de Chile en su historia, que fue a su vez el acorazado más poderoso de Latinoamérica. También es un reconocimiento a las dotaciones de Oficiales y Gente de Mar que sirvieron a bordo entre 1920 y 1958. Además de este modelo, se instalaron fotografías y objetos relacionados con esta unidad de guerra. La realización de este proyecto fue posible gracias a donantes privados y fue administrado por la Fundación Mar de Chile. Esta sala fue inaugurada en diciembre de 2015.
Cañonada híbrida o “gunnade”, pieza de artillería híbrida entre el cañón (gun) y carronada (carronade), hacia 1800. Detalle de su boca. Fuente: Museo Marítimo Nacional.
Cañón rayado de avancarga Armstrong de 40 libras que perteneció a la corbeta Esmeralda, rescatado del pecio de la misma, en Iquique. Estas piezas fueron construidas en la Real Fábrica de Cañones de Elswick, Newcastle-on-Tyne, Inglaterra, de fierro forjado zunchado, con la culata adaptada para pasar el tornillo de elevación. Para el Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879, la Esmeralda montaba doce de estas piezas según algunas versiones y diez según otras, piezas complementadas con cañones de 32 y 6 libras. Este cañón se conserva en exhibición, en el Museo Marítimo Nacional de Valparaíso. Fuente: Colección Museo Marítimo Nacional.
Pieza de 6 pulgadas (152mm) de la artillería secundaria del acorazado Almirante Latorre. Detalle del montaje. Este buque, en servicio en la Armada de Chile entre 1921 y 1958, contaba con 16 de estas piezas, que complementaban a su artillería principal de 10 cañones de 14 pulgadas en cinco torres dobles. Se conserva en el Museo de Cañones de Las Salinas, Viña del Mar.
Cañón Vickers de 4,7/40 pulgadas (120mm) que formó parte de la artillería secundaria del crucero protegido Chacabuco. Detalle del montaje. Dicha unidad, que entró en servicio en 1902, tenía diez de estas piezas, que complementaban a las dos principales de 8/45 pulgadas. El buque escuela corbeta General Baquedano también llevaba cuatro piezas de este tipo. Museo de Cañones de Las Salinas, Viña del Mar.
Detalle del mecanismo giratorio en pivote sobre rieles de un cañón Rodman de 15 pulgadas de la Batería Esmeralda, Valparaíso. Vista desde su culata. Estas piezas de artillería eran de factura estadounidense, fueron usadas en la Guerra Civil de 1861-1865 de aquel país y eran las de mayor calibre de las adquiridas por Chile para la fortificación de Valparaíso comenzada en 1866. La Batería Esmeralda fue construida en 1879, tras el estallido de la Guerra del Pacífico, con el fin de reforzar, junto con la Batería Covadonga, el anillo de fortificaciones de Valparaíso. Fue diseñada por el Teniente Coronel de Ejército José Francisco Gana, y el encargado de su construcción fue el Mayor de Ingenieros Juan de Dios León. Estaba equipada con tres piezas Rodman de 15 pulgadas que disparaban proyectiles de 600 libras. Situada en Punta Duprat, junto a la entrada del actual Molo de Abrigo, aún se conserva como museo y en 1938 fue declarada Monumento Histórico Nacional.
Detalle de la cureña y mecanismo de rotación sobre rieles del cañón de dotación la antigua Batería Valdivia en Playa Ancha, Valparaíso. Formó parte del plan de fortificación de esta plaza emprendido en 1898 y fue equipada con un cañón Krupp de 280/40 mm. de fabricación alemana, que aún se conserva, montado sobre una estructura circular en piedra que contaba con anexos. Estuvo en servicio hasta 1950 y con la construcción de las nuevas instalaciones de la Escuela Naval, en años posteriores, quedó ubicada en el llamado Patio del Cañón, de dicho plantel. Se distingue la escalera de acceso para los servidores, y una grúa o pluma para subir la munición, a la derecha.