Un aviador naval en tenida de vuelo, con un bote volador Dornier Wal, del que no se alcanza a distinguir su número de identificación. Imagen tomada durante alguno de los cruceros efectuados por estas aeronaves a las zonas Sur y Austral, en 1929 y 1930.
Fotografía original de la época, c. 1930.
Portaestandarte y escolta de la Base Aeronaval de Quintero. El primero es un aviador naval, un teniente 2° piloto, como lo acredita su piocha, mientras que la segunda está integrada por dos sargentos de Ejército, del Servicio de Aviación, como lo demuestran las insignias del cuello. La imagen fue captada con toda probabilidad poco después de la unificación de los servicios aéreos de ambas ramas de la Defensa Nacional en la Fuerza Aérea Nacional (actual Fuerza Aérea de Chile), el 21 de marzo de 1930
Avión de instrucción y ataque a tierra Beechcraft T-34 Mentor de la Aviación Naval, en una misión de apoyo cercano durante ejercicios del Destacamento de Infantería de Marina N° 2, Condell, en Guanaqueros, al sur de Coquimbo, 1966. Estas aeronaves entraron en servicio en la Aviación Naval (reactivada en 1953) entre 1965 y 1966, y estuvieron en actividad hasta 1980. Fuente: Archivo Legión de Infantería de Marina.
Monomotores de entrenamiento Beechcraft T-34 Mentor de la Aviación Naval volando junto al buque de exploración antártica Piloto Pardo, hacia 1967. Cuatro de estas aeronaves habían sido adquiridas en los Estados Unidos, y entrado en servicio en 1966, sirviendo hasta 1979. Nótese quedicho buque lleva a bordo dos helicópteros Bell 47. El buque de exploración antártica Piloto Pardo fue construido en astilleros holandeses, entró en servicio en 1959 y fue enajenado en 1997. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Formación de la dotación y banda de guerra de la Base Aeronaval de Quintero, delante del Hangar de la misma. La Aviación Naval se había instalado en esta localidad en enero de 1927, dejando su anterior sede de la playa Las Torpederas, Valparaíso.
Fotografía original de la época, hacia fines de la década de 1920.
Fotógrafo Carlos Briceño, posando junto al timón de un bote volador. A él se le debe una valiosa labor de registro gráfico de la primera época de la Aviación Naval, hasta 1930.
Fotografía original de la época, fines de la década de 1920.
Helicópteros Bell 47-G de la Aviación Naval en la cubierta del buque de exploración antártica Piloto Pardo, hacia 1960. Cuatro de estos aparatos fueron adquiridos en 1953, al reactivarse esta fuerza, y recibieron la denominación de SH-9. Fueron los primeros helicópteros con que contó la Aviación Naval y su rol era de exploración, siendo también los primeros en operar embarcados, esto a partir de 1955, cuando uno de ellos se utilizó a bordo del crucero ligero Capitán Prat. También fueron pioneros en las expediciones antárticas, al embarcar uno de ellos a bordo del transporte Angamos en 1957. Estos helicópteros sirvieron hasta 1975. El buque de exploración antártica Piloto Pardo fue construido en astilleros holandeses, entró en servicio en 1959 y fue enajenado en 1997. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Hidroaviones Fairey III N°s 24 y 26 en el embarcadero de la Base Aeronaval de Quintero. Cuatro de estos aparatos de factura británica habían sido adquiridos en 1927.
Fotografía original de la época, fines de la década de 1920.
Grupo de aviadores navales en Quintero. A la izquierda, junto a la cámara, el fotógrafo Carlos Briceño, de importante labor de registro de las actividades de la Aviación Naval durante la década de 1920.
Fotografía original de la época, fines de la década de 1920.