Vista aérea de la base de Quintero, donde se instaló la Aviación Naval en enero de 1927. Sus instalaciones, que se pueden apreciar en la imagen, eran el embarcadero y, contigua a éste, la Maestranza y Almacén de repuestos, tras la cual se halla la Comandancia y Casino de Oficiales. Hacia la derecha se halla el Hangar, y a la derecha de éste, la casa del comandante. En el mar, delante del molo, se aprecia un bote volador Dornier Wal.
Fotografía original de la época, hacia fines de la década de 1920.
Hidroavión Fairey III N° 23 en tierra, recuperado después del accidente acaecido el 3 de octubre de 1929 en la bahía de Quintero, que costó la vida al teniente 2° ingeniero Alfonso Moraga Ramos. En la misma ocasión su copiloto, el mecánico Juan Sayes, resultó herido, y el avión debió ser reflotado. Cuatro de estos aparatos de fabricación británica se habían incorporado al servicio de la Aviación Naval en 1927. En segundo plano, personal de la base.
Fotografía original de la época, 1929.
Vista aérea del centro de la ciudad de Arica, captada desde una aeronave de la Aviación Naval. Destacan claramente la Plaza Colón e Iglesia Catedral de San Marcos (1876), y hacia la parte inferior de la imagen, la antigua Aduana (1874), actual Casa de la Cultura.
Fotografía original de la época, fines de la década de 1920.
Hidroavión Avro 504-K N° 2, piloteado por el Teniente 2° Alfredo Caces, accidentado en las cercanías de la Base Aeronaval de Las Torpederas, Valparaíso, el 12 de noviembre de 1923. Este hecho fue una de las pruebas de la inconveniencia de tener esta base en dicho emplazamiento. Al comenzar sus actividades en 1921, la Aviación Naval recibió seis de estos aparatos, modelo 504-K, seguidos de otros seis Avro 504-O, en 1927. Su rol era de instrucción. Fuente: Álbum Aviación Naval 1921-1922.
Un grupo de aviadores navales posando junto a un bote volador Vickers Vedette. Seis de estas aeronaves, de factura canadiense, fueron adquiridas como parte del material de vuelo de la Escuadrilla de Anfibios N° 1 de Puerto Montt, recibiendo el apodo de “patos”.
Fotografía original de la época, c. 1929.
Vista aérea del crucero protegido Chacabuco, navegando a todo vapor, captada desde una aeronave de la Aviación Naval.
Fotografía original de la época, década de 1920.
Vista parcial de Iquique, captada desde una aeronave de la Aviación Naval. Imagen centrada en el cuartel del Regimiento de Infantería N° 5 Carampangue.
Fotografía original de la época, fines de la década de 1920.
Helicóptero Sikorsky SH-34J N° 51 de la Aviación Naval volando junto a una torpedera clase Lürssen-Bazán cerca de la costa de Viña del Mar, con motivo de su arribo a Valparaíso en 1966. Dos de estas aeronaves habían sido adquiridas en los Estados Unidos en 1962, para utilizarlos en el rol de guerra antisubmarina. Cuatro de dichas torpederas, la Guacolda, la Tegualda, la Fresia y la Quidora, fueron encargadas a los astilleros españoles Bazán, y la Guacolda fue la primera en ser incorporada al servicio con fecha 1 de octubre de 1965. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Helicóptero Bell 47-G de la Aviación Naval a punto de posarse en la cubierta del buque de exploración antártica Piloto Pardo, hacia 1960. Cuatro de estos aparatos fueron adquiridos en 1953, al reactivarse esta fuerza, y recibieron la denominación de SH-9. Fueron los primeros helicópteros con que contó la Aviación Naval y su rol era de exploración, siendo también los primeros en operar embarcados, esto a partir de 1955, cuando uno de ellos se utilizó a bordo del crucero ligero Capitán Prat. También fueron pioneros en las expediciones antárticas, al embarcar uno de ellos a bordo del transporte Angamos en 1957. Estos helicópteros sirvieron hasta 1975. El buque de exploración antártica Piloto Pardo fue construido en astilleros holandeses, entró en servicio en 1959 y fue enajenado en 1997. Fuente: Archivo Histórico de la Armada.
Alumnos de un curso de aprendiz de piloto en la Escuela de Aeronáutica Militar posando junto a un Avro 504K, Base Aérea El Bosque, Santiago, 1920. Entre ellos se encuentra el Guardiamarina Alfredo Caces Ramírez, individualizado con el N° 3. Fuente: Álbum Aviación Naval 1921-1922.